¿Cuánto gana un maestro en España? (2026)

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Detrás de la palabra "Magisterio" hay dos carreras que comparten facultad, profesores y cafetería pero producen resultados que no se parecen en nada. Los padres lo recomiendan. Los orientadores lo recomiendan. Tiene más plazas públicas que ninguna otra profesión. Y nadie te avisa de que la elección entre Primaria e Infantil puede cambiar tu vida laboral más que la elección de universidad.

Cuatro años después de graduarse, 7 de cada 10 graduados en Educación Primaria trabajan como maestros. En Educación Infantil, solo 46 de cada 100 lo hacen. La misma vocación, el mismo esfuerzo, resultados radicalmente distintos.

Dos carreras, dos realidades salariales

Aquí están los números reales de cotización a la Seguridad Social, sin promedios que lo escondan.

Educación Primaria:

Años tras graduarse Salario medio Empleo
1 28.493 € 63%
2 29.608 € 68%
3 30.827 € 79%
4 32.776 € 82%

Educación Infantil:

Años tras graduarse Salario medio Empleo
1 25.110 € 61%
2 25.719 € 68%
3 26.769 € 77%
4 28.582 € 79%

La diferencia es de 4.194 € al año a los cuatro años. Un 15% más para Primaria. Y la brecha se abre con el tiempo, no se cierra. En el primer año la distancia es de 3.383 €. Al cuarto, ya son más de 4.000 €. Pero el salario no es lo más importante aquí. Lo que importa de verdad es la calidad del empleo.

El cuello de botella de las oposiciones

Para un maestro, la vida profesional gira alrededor de una palabra: oposiciones. Las plazas que convocan las comunidades autónomas cada año determinan todo. Tu estabilidad, tu sueldo, tu ciudad, tu futuro. Y aquí es donde Primaria e Infantil se separan definitivamente.

Primaria tiene más plazas. Muchas más. Cada CCAA necesita cientos de maestros de Primaria al año para cubrir la demanda de colegios públicos. El ratio de candidatos por plaza, aunque alto, es más manejable que en Infantil. Por eso el 70,46% de los graduados en Primaria trabaja en un empleo cualificado cuatro años después. Siete de cada diez están ejerciendo como maestros, no como monitores de comedor o auxiliares administrativos.

En Infantil, ese porcentaje se desploma al 45,68%. Menos de la mitad. Dos razones. Primera: hay menos plazas públicas de Educación Infantil porque el ciclo 3-6 años tiene menos líneas que Primaria. Segunda, y esta es la que nadie menciona: los graduados en Infantil compiten directamente con los Técnicos Superiores en Educación Infantil de FP, que pueden trabajar en escuelas infantiles (0-3 años) y en muchos centros privados y concertados con un título de dos años. Dos años frente a cuatro. Para puestos que a menudo pagan lo mismo.

La tasa de contrato indefinido cuenta una historia parecida pero invertida: 65,19% para Infantil frente a 53,99% para Primaria. Suena contradictorio hasta que entiendes el matiz. En Infantil, muchos trabajan en centros privados y concertados con contratos indefinidos pero salarios bajos. En Primaria, la mayoría persigue la función pública, donde los contratos temporales (interinidades) son la norma hasta que apruebas la oposición.

La reforma de 2021 estableció un máximo de 3 años para las interinidades, con el objetivo de acabar con la temporalidad estructural en el empleo público. Sobre el papel, eso significa que un interino no debería estar más de 3 años sin estabilización. En la práctica, la transición es lenta. Muchos interinos acumulan 5, 6, 7 años bajo las reglas antiguas, y los procesos de estabilización avanzan a distinto ritmo según la comunidad autónoma. Lo que sí ha cambiado: las nuevas convocatorias son más grandes. Más plazas por oposición. Eso es bueno si entras ahora.

Dónde opositar cambia todo

Las oposiciones no son iguales en toda España. Cada comunidad autónoma convoca sus propias plazas, y las diferencias son enormes. Para 2026, Valencia ha convocado 1.959 plazas de maestro. Madrid, 685. Castilla-La Mancha también está convocando activamente. Andalucía y Galicia suelen tener convocatorias grandes.

Esto importa más de lo que parece. Si estudias en Madrid pero opositarías con mejor probabilidad en Valencia o Andalucía, esa información debería influir en tu plan. Mucha gente prepara oposiciones pensando solo en su comunidad de origen. Es un error. Moverte a una comunidad con más plazas y menos competencia puede ahorrarte años de interinidad.

Las zonas rurales son otro factor que casi nadie considera. Hay déficit crónico de maestros en pueblos de menos de 5.000 habitantes. Si aceptas un destino rural, las probabilidades de contrato estable suben drásticamente. Muchos maestros jóvenes hacen dos o tres años en un pueblo, consolidan la plaza, y después piden traslado. Es la ruta más rápida hacia la estabilidad, y casi nadie la elige voluntariamente.

En Cataluña y País Vasco, hablar la lengua cooficial no es solo un plus. Es prácticamente obligatorio. Si hablas euskera o catalán, tus perspectivas de empleo son radicalmente mejores. Las bolsas de interinos en estas comunidades tienen menos competencia para los perfiles bilingües. Si ya hablas una de estas lenguas, tienes una ventaja que no se compra con un máster.

La mención que te cambia las oposiciones

La mención que eliges en tercero es una de las decisiones más importantes de toda la carrera. Más importante que la universidad, en muchos casos. Y sin embargo, la mayoría de estudiantes la elige por descarte o por comodidad.

Inglés tiene demanda prácticamente ilimitada. Todos los colegios bilingües necesitan maestros con habilitación en Inglés, que son la inmensa mayoría de los colegios públicos nuevos. Un maestro con mención en Inglés y un B2-C1 acreditado encuentra trabajo de interino casi seguro. Hay comunidades donde la bolsa de interinos de Inglés se agota todos los años. Es la apuesta más segura si no tienes una preferencia clara.

Pedagogía Terapéutica (PT) y Audición y Lenguaje (AL) son las otras dos menciones con alta demanda. La educación inclusiva es política de Estado, y cada colegio necesita al menos un PT. Hay menos graduados con estas menciones que plazas vacantes en muchas comunidades.

Educación Física y Música son las que menos puertas abren en oposiciones. Hay pocas plazas específicas y muchos candidatos. Si tu vocación es EF o Música, adelante, pero necesitas saber que el camino será más largo.

Si alguien te dice que la mención "no importa tanto", no le hagas caso. En igualdad de expediente, la mención puede ser la diferencia entre trabajar de interino en septiembre o no trabajar.

Primero de Magisterio: el giro que nadie espera

Didáctica General, Psicología del Desarrollo, Sociología de la Educación, y las primeras horas de Prácticum. Eso es primero. Si vienes de Bachillerato pensando que vas a aprender matemáticas para enseñar matemáticas, o literatura para enseñar literatura, el choque es inmediato. No vas a aprender contenido. Vas a aprender a enseñar.

La diferencia parece sutil. No lo es. Si eras de los que sacaban buenas notas en Ciencias o en Humanidades, estás acostumbrado a que estudiar signifique dominar una materia. En Magisterio, estudiar significa entender cómo un niño de 7 años procesa la información, por qué las fichas repetitivas no funcionan, qué dinámicas de grupo hacen que una clase de 25 críos aprenda y cuáles hacen que se descontrolen. El pensamiento pedagógico es una disciplina propia, y a muchos alumnos les cuesta meses adaptarse.

El Prácticum es lo que salva el primer año. Desde muy pronto te mandan a colegios reales, con clases reales, con niños reales. Y ahí descubres si esto es para ti o no. No en un aula de la facultad escuchando teorías sobre Piaget, sino en un colegio a las 9 de la mañana con un grupo de niños que no para de moverse. Si sales del Prácticum con ganas de volver, probablemente has elegido bien. Si sales agotado y sin ganas, mejor saberlo en primero que en cuarto.

La tasa de abandono de Magisterio ronda el 15-20%, alineada con la media. Los que se van no suelen irse porque sea difícil. Se van porque esperaban otra cosa.

Lo que nadie te cuenta: eres terapeuta a tiempo parcial

Los números miden salario y empleo. No miden lo que pasa dentro de un aula a las 9 de la mañana. Un maestro de Primaria no solo enseña fracciones y sintaxis. Gestiona la ansiedad de niños que vienen de casas donde los padres se gritan. Media conflictos entre críos que repiten dinámicas que ven en casa. Habla con padres que culpan al colegio de problemas que no son del colegio. Se preocupa por el alumno que ha dejado de comer en el comedor.

Esto no aparece en ningún plan de estudios, pero es una parte enorme del trabajo. Los maestros veteranos lo llaman "la mochila invisible": los problemas de los niños que te llevas a casa. No todos los días, pero sí los suficientes. Si eres una persona que absorbe las emociones de los demás, este trabajo te va a pasar factura. No es un defecto. Es información que necesitas antes de matricularte.

La parte positiva es simétrica. Cuando un niño que no sabía leer en septiembre lee su primer libro en marzo, eso también te lo llevas a casa. Pero la parte positiva no compensa la negativa de forma automática. Son cosas distintas. Tienes que poder con ambas.

Un lunes a los 28: Laura, interina en Andalucía

Laura tiene 28 años y es maestra de Primaria. Interina. Lleva tres cursos trabajando en colegios públicos de la provincia de Sevilla, pero nunca dos años seguidos en el mismo centro.

Se levanta a las 7:15. A las 8:30 está en el colegio. Tiene una clase de 4º de Primaria, 25 alumnos. Hoy toca Matemáticas a primera hora: fracciones. Tiene preparada una actividad con piezas de LEGO para que los niños visualicen los denominadores. Funciona con 20 de los 25. Los otros cinco necesitan atención individual, pero no hay profesor de apoyo hasta las 11. Se las arregla. A las 10:30, recreo. Vigila el patio, resuelve un conflicto entre dos niños, se toma un café de máquina en tres minutos.

De 11:00 a 14:00: Lengua, Ciencias Naturales y una hora de tutoría. En tutoría habla con un alumno que lleva dos semanas sin hacer deberes. No le riñe. Le pregunta qué pasa en casa. El niño le cuenta que sus padres se están separando. Laura toma nota para hablar con la orientadora. Esto es lo que más le pesa del trabajo. No la burocracia, no las oposiciones. Ser la adulta de confianza de 25 niños que a veces necesitan algo que ella no puede darles.

A las 14:00 sale del colegio. Come en casa. A las 16:00, corrige cuadernos y prepara las sesiones de mañana. A las 17:30, cierra el portátil y abre el temario de oposiciones. Estudia hasta las 20:30. Lleva dos convocatorias presentándose. La primera vez no pasó del primer ejercicio. La segunda, se quedó en la lista de reserva. La tercera convocatoria es en junio.

Gana unos 28.000 € al año. Si aprueba la oposición, el sueldo no cambiará mucho. Lo que cambiará es que en septiembre sabrá dónde trabaja. Que no tendrá que mudarse cada año. Que podrá planificar algo más allá de nueve meses. Eso es lo que vale la oposición: no dinero, sino vida.

Un lunes a los 30: Marta, graduada en Infantil sin plaza

Marta tiene 30 años. Terminó Educación Infantil hace seis. Se ha presentado a tres convocatorias de oposiciones. En la primera, los nervios la paralizaron en la defensa oral. En la segunda, pasó el primer ejercicio pero no el segundo. En la tercera, se quedó en lista de espera y nunca la llamaron.

Se levanta a las 7:45. A las 8:30 empieza su turno como monitora de comedor en un colegio concertado. Sirve bandejas, vigila que los niños coman, gestiona peleas por el postre. A las 15:30 termina. Cobra 850 € al mes por media jornada. Por las tardes, trabaja tres horas en una academia de refuerzo escolar, 10 € la hora en negro. Los fines de semana da clases particulares.

Con todo junto, llega a unos 14.000 € al año. Tiene 30 años, un grado universitario de cuatro años, y gana menos que cuando trabajaba de camarera los veranos de la carrera.

Marta no es un caso raro. Es el 54% de graduados en Infantil que no trabaja en empleo cualificado. Es lo que significa ese número cuando deja de ser un porcentaje y se convierte en una persona.

¿Qué opciones tiene? Preparar una cuarta convocatoria mientras trabaja de lo que puede. Sacarse la adaptación a Primaria, un año más de asignaturas, para acceder a oposiciones con más plazas. O hacer un giro: cursar un máster de Atención Temprana o Necesidades Educativas Especiales, donde hay menos competencia. Lo que no puede hacer es seguir haciendo exactamente lo mismo y esperar resultados distintos. Los números de Infantil no van a mejorar.

Pública vs privada: la paradoja de la educación

En la mayoría de carreras, la pública paga más o la diferencia es mínima. En Magisterio, la privada paga más y tiene más empleo.

Educación Primaria:

Pública Privada
Salario (Y4) 31.694 € 34.534 €
Empleo (Y4) 79% 88%

Educación Infantil:

Pública Privada
Salario (Y4) 26.366 € 32.479 €
Empleo (Y4) 77% 87%

Los graduados de universidades privadas acceden más fácilmente a la red de colegios concertados y privados, que contratan directamente sin oposición. Entras con una entrevista, no con un examen. Y como los concertados tienen convenio propio, los salarios pueden ser competitivos. En Infantil, la brecha es brutal: 6.113 € al año entre pública y privada.

Pero la función pública tiene algo que ningún concertado ofrece: estabilidad absoluta una vez que apruebas. El funcionario de carrera tiene su plaza para siempre. El profesor del concertado tiene un contrato que depende de que el colegio mantenga el concierto. No es lo mismo. Si te interesa la comparativa completa de costes, la tienes en pública vs privada.

Primaria vs Infantil: cara a cara

Todo lo que necesitas ver en una tabla:

Primaria Infantil
Salario (Y4) 32.776 € 28.582 €
Empleo (Y4) 82% 79%
Empleo cualificado 70% 46%
Jornada completa 62% 54%
Contrato indefinido 54% 65%

La línea que importa es la tercera. El 70% de empleo cualificado en Primaria significa que la gran mayoría ejerce como maestro. El 46% de Infantil significa que más de la mitad trabaja en algo que no requiere su título universitario. No es que no trabajen. Es que trabajan en puestos para los que no necesitaban cuatro años de carrera.

La jornada completa también habla: 62% en Primaria frente a 54% en Infantil. Muchos puestos en escuelas infantiles privadas son de media jornada. Y el contrato indefinido más alto en Infantil (65% vs 54%) refleja lo que ya he explicado: los concertados y privados contratan indefinido pero con peores condiciones que la función pública a la que aspiran los de Primaria.

Los tres miedos

"No voy a aprobar las oposiciones." La mayoría de opositores necesitan entre dos y cuatro convocatorias para aprobar. No es un examen que se apruebe a la primera. Es una carrera de fondo. La estrategia que funciona: opositar mientras trabajas de interino, porque sumas puntos de experiencia que cuentan en la fase de concurso. Cada año de interinidad te acerca a la plaza. No es tiempo perdido.

"Voy a estar de interina toda la vida." Con la reforma de 2021, la interinidad tiene un tope legal de 3 años. Eso no significa que todo el mundo consiga plaza en 3 años, pero sí que el sistema está obligado a estabilizar. Las macro-convocatorias de los últimos años son consecuencia directa de esta ley. Si entras ahora al sistema, las condiciones son mejores de lo que eran hace cinco años. Eso sí, la inestabilidad geográfica sigue: durante esos años no sabes dónde te mandarán, aunque cobras y cotizas.

"Infantil no tiene salidas." Es la más dura de las tres, pero no es una sentencia. El camino en Infantil pasa por los concertados y privados en lugar de por la función pública. El salario es menor, pero el acceso es más directo. También existe la posibilidad de especializarte en atención temprana o necesidades educativas especiales, donde hay menos competencia. Montar tu propia escuela infantil es otra opción: hay demanda real en zonas donde no llega la red pública. No es el mismo panorama que Primaria. Es un panorama peor, y hay que decirlo claro.

Si te equivocas: el plan B

Supongamos que empiezas Magisterio y a mitad de primero sabes que no es lo tuyo. Pasa. No es una catástrofe. Muchas asignaturas de primer curso (Psicología del Desarrollo, Sociología, Didáctica General) tienen equivalencia directa con Pedagogía, Psicología o Trabajo Social. No pierdes todo. Dependiendo de la universidad, puedes convalidar entre 30 y 50 créditos. Un cambio de carrera en primero no es empezar de cero.

Y si terminas el grado pero no quieres ser maestro, o no puedes: el título no te encierra. Academias de preparación de oposiciones buscan graduados en Educación. Editoriales educativas contratan a gente que entiende cómo se enseña para diseñar materiales didácticos. Empresas de formación corporativa necesitan formadores. ONGs con programas educativos en España y en el extranjero valoran el perfil. Ninguna de estas opciones paga como la función pública, pero existen, y absorben a una parte real de los graduados que no opositan.

El peor escenario no es elegir Magisterio y que no salga bien. Es quedarse atrapado en un plan que no funciona durante años sin explorar alternativas. Si después de dos convocatorias de oposiciones no avanzas, siéntate y mira el mapa completo de opciones. No solo la siguiente convocatoria.

¿Para quién es Magisterio?

Si quieres enseñar a niños, aguantas bien el caos de un aula, y la idea de opositar durante tres años no te paraliza, Magisterio es una buena carrera. Los datos lo respaldan, sobre todo en Primaria.

Si lo que buscas es un horario cómodo, no es para ti. Las tardes las pasas corrigiendo, preparando clases y, probablemente, estudiando oposiciones. Si huyes de las matemáticas, tampoco. Primaria incluye enseñarlas. Si quieres una carrera fácil, la carrera es asequible, pero las oposiciones y la interinidad no lo son.

Si tienes claro que quieres Primaria, adelante. Los datos respaldan la decisión. Si lo que te atrae es Infantil, necesitas saber que el camino será más largo, menos predecible, y que más de la mitad de tus compañeros acabará trabajando en algo para lo que no necesitaba el título.

Si no sabes qué etapa elegir, elige Primaria. Si no sabes qué mención elegir, elige Inglés. Los datos no dejan lugar a dudas en ninguno de los dos casos. Consulta el ranking de carreras por salario para situar Magisterio en contexto, y usa el comparador para ver notas de corte y precios de cada programa.

Distribución salarial: dónde cae la mayoría

Los promedios pueden engañar. La distribución muestra dónde está la gente de verdad, cuatro años después de graduarse.

Educación Primaria:

Franja salarial % de graduados
12.000-18.000 € 6%
18.000-24.000 € 11%
24.000-30.000 € 8%
30.000-36.000 € 49%
Más de 36.000 € 27%

Educación Infantil:

Franja salarial % de graduados
12.000-18.000 € 17%
18.000-24.000 € 20%
24.000-30.000 € 12%
30.000-36.000 € 32%
Más de 36.000 € 18%

En Primaria, el 76% gana más de 30.000 €. La distribución está concentrada arriba, empujada por los sueldos de la función pública y los concertados con buen convenio. Solo un 6% gana menos de 18.000 €.

En Infantil, el 37% gana menos de 24.000 €. Casi cuatro de cada diez. Esa es la realidad de las escuelas infantiles privadas con convenios bajos y media jornada. El 32% que gana entre 30.000 y 36.000 € son las que consiguieron plaza pública o un buen concertado. Pero son minoría.

La diferencia entre ambas distribuciones es la diferencia entre una carrera que funciona para la mayoría y una que funciona para la mitad.

Preguntas frecuentes

¿Primaria o Infantil? ¿Cuál tiene más salidas? Primaria, sin discusión. Más plazas de oposición, más demanda, mejor salario, mayor porcentaje de empleo cualificado (70% vs 46%). Si tu motivación es la estabilidad laboral, Primaria es la elección más segura. Si tu motivación es trabajar con niños pequeños (0-6 años) y eso es innegociable, Infantil es tu camino, pero el 54% de tus compañeros no trabajará como maestra.

¿Un maestro de Infantil puede presentarse a oposiciones de Primaria? No directamente. Necesitas el grado correspondiente. Pero puedes cursar la adaptación (normalmente un año extra de asignaturas y Prácticum) para obtener la habilitación. Si estás en Infantil y los datos te preocupan, la adaptación a Primaria es una opción razonable. No es empezar de cero.

¿Cuánto tarda un maestro en conseguir plaza fija? Depende de la comunidad autónoma y la especialidad. Con la reforma de 2021, el objetivo legal es estabilizar en 3 años. En la práctica, entre 2 y 5 convocatorias es lo habitual. Durante ese tiempo trabajas como interino, cobras, y sumas puntos. Revisa las notas de corte y explora todas las opciones en el buscador de carreras antes de matricularte.


Datos actualizados a marzo de 2026. Base media de cotización anualizada, cohorte 2019-2020, 4 años tras graduarse. Fuente: registros de la Seguridad Social (SIIU).